Un clima de preocupación se instaló en Córdoba en los últimos días tras registrarse al menos nueve amenazas de tiroteos en establecimientos educativos, una situación que encendió las alertas en la comunidad y obligó a activar protocolos de seguridad.
Los mensajes intimidatorios circularon principalmente entre alumnos a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. Ante cada caso, las instituciones educativas trabajaron en conjunto con las fuerzas de seguridad para realizar seguimientos y evaluar la veracidad de las advertencias.



El fenómeno no se limita a la provincia. A nivel nacional, ya se contabilizan al menos 20 episodios de características similares, lo que genera inquietud sobre el origen y la posible coordinación detrás de estos mensajes.
La situación provocó incertidumbre entre las familias y derivó en ausentismo en algunos establecimientos, donde padres optaron por no enviar a sus hijos hasta contar con mayores garantías de seguridad.
En paralelo, el Ministerio de Educación avanza junto a la Justicia en la investigación para identificar a los responsables de la difusión de estas amenazas, mientras especialistas analizan si se trata de un reto viral o de acciones organizadas a través de redes.
La preocupación se ve reforzada por un antecedente reciente ocurrido en una escuela de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, donde un adolescente murió y otras personas resultaron heridas en un ataque con armas de fuego. Este hecho llevó a que las autoridades no descarten ninguna hipótesis y extremen las medidas de prevención.
