La Justicia condenó a prisión perpetua a la madre de Aralí Vivas, su pareja y un amigo de ambos por el abuso sexual y asesinato de la niña de 8 años en Brinkmann. El fallo se conoció este jueves en los Tribunales de San Francisco, donde se desarrolló el juicio con jurados populares.
A poco más de dos semanas del inicio del juicio, la Cámara del Crimen de San Francisco dio a conocer la sentencia por el asesinato de Aralí Vivas, ocurrido en noviembre de 2024 en Brinkmann, un caso que conmocionó a toda la región.
Los condenados son Rocío Milagros Rauch, madre de la niña; Ezequiel Matías Simeone, pareja de la mujer; y Cristian Hernán Varela, amigo de ambos.



Rauch fue declarada culpable como partícipe necesaria del abuso sexual agravado y del homicidio calificado, en una decisión tomada por mayoría. En tanto, Simeone y Varela fueron considerados coautores de ambos delitos por unanimidad. A Simeone también se lo responsabilizó por el incendio de la vivienda.
El juicio había comenzado el 22 de septiembre y se desarrolló a puertas cerradas, con la participación de ocho jurados populares. Durante las audiencias declararon familiares, médicos y peritos que intervinieron en la investigación.
La fiscal de Cámara, Consuelo Aliaga Díaz, había solicitado prisión perpetua para los tres acusados, pedido que finalmente fue acompañado por el tribunal.
Aralí tenía 8 años cuando fue encontrada sin vida tras un incendio en su vivienda de Brinkmann, en noviembre de 2024. Las pericias determinaron que había muerto antes de que comenzara el fuego y que había sido víctima de abuso sexual.
La sentencia se conoció este jueves 8 de octubre, después de los alegatos de las partes. Los fundamentos del fallo se darán a conocer el próximo 30 de octubre.
Durante el proceso, la familia de Aralí reclamó justicia y pidió que los tres acusados recibieran la pena máxima. También solicitó que se investigue la actuación de los organismos encargados de proteger a la niña.
