La niña de 8 años fue hallada sin vida tras el incendio de su vivienda en Brinkmann, en noviembre de 2024. Su madre y otros dos hombres son juzgados en un proceso con jurados populares.
Este martes comenzó en la Cámara Criminal y Correccional de San Francisco el juicio por el crimen de Aralí Vivas, la niña de 8 años cuyo caso conmocionó a Brinkmann y a toda la región.
Aralí fue encontrada sin vida en noviembre de 2024, luego de un incendio en la vivienda donde se encontraba. Las pericias realizadas durante la investigación determinaron que la niña había muerto antes de que comenzara el fuego, ya que la autopsia no detectó monóxido de carbono en sus pulmones. También se constató un fuerte traumatismo de cráneo y lesiones compatibles con abuso sexual.
Por el caso son juzgados Rocío Milagros Rauch, madre de Aralí; Ezequiel Matías Simeone, quien era pareja de la mujer; y Cristian Hernán Varela, amigo de ambos. Los tres enfrentan acusaciones vinculadas al abuso sexual agravado y al homicidio criminis causa, aunque con distintas participaciones y agravantes.
De acuerdo con la acusación, el homicidio habría tenido como finalidad ocultar los abusos sufridos por la niña. A Simeone, además, se le atribuye haber provocado el incendio de la vivienda, presuntamente para eliminar evidencias. Estas circunstancias forman parte de los hechos que deberán ser analizados durante el juicio.
El debate se desarrolla con jurados populares y a puertas cerradas, debido a que se juzgan delitos contra la integridad sexual. Las audiencias fueron previstas para este martes 22, el miércoles 23 y el martes 29 de septiembre.
Durante esas jornadas se presentarán las pruebas y testimonios incorporados al proceso antes de que se determine la responsabilidad de cada uno de los acusados.
