Tras casi ocho años de servicio en la lucha contra el narcotráfico en Córdoba, Buster, uno de los perros de la División K-9 de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), dejó la actividad operativa.
El ovejero alemán, nacido el 22 de mayo de 2018 en el criadero de la propia fuerza, fue entrenado para detectar distintos aromas de sustancias ilícitas y armas de fuego. A lo largo de su trayectoria, intervino en 344 procedimientos positivos, con una efectividad del 100%.

Según se informó oficialmente, durante su carrera acumuló 790 horas y 33 minutos de trabajo en operativos, donde se destacó por su precisión en tareas de detección.
Buster formó parte del equipo especializado de la División K-9, encargado de tareas vinculadas a la detección de drogas en distintos procedimientos.

Con su retiro del servicio activo, iniciará una nueva etapa en el hogar de una familia perteneciente a la fuerza, donde continuará su vida fuera de la actividad operativa.
Desde la FPA destacaron el trabajo del equipo que participó en su formación y desempeño a lo largo de estos años.
